Javier Martínez-Acha: muy fan del Chopo Iribar

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Año 1951. El Athletic pelea la Liga con el Barcelona y acaba segundo. Aquella temporada vino marcada por la lesión de Telmo Zarra, un 25 de Noviembre en el campo del Atlético de Madrid. La más grave de toda su carrera deportiva. Cuando el portero del equipo madrileño cayó sobre su pierna. Tuvo que ser operado y se perdió el resto de la temporada. La campaña siguiente volvió a salirse con 25 goles en 29 partidos de Liga. Pues bien, en aquel año llegó a Panamá un ciudadano de Ortuella pero nacido en Bilbao llamado Ramón. El final de la segunda guerra Mundial y la "carta de llamada" propiciaron el desembarco de muchos vascos en Latinoamérica. Ramón se casó con una panameña y su hijo, Javier, es el protagonista de nuestra historia. Panameño y residente en su país. Recuerda con detalle cómo vivía en casa, con su aita Ramón, los partidos de su Athletic: "los fines de semana, a través de la radio exterior de España, buscando resultados a través de acan efe (Agencia centroamericana de noticias con sede en Panamá)". No le fue nada complpicado hacerse del Athletic: "desde que tengo uso de razón seguia los resultados del Athletic pegado a la radio. Desde que me engendraron escuchaba en mi casa conversaciones de fútbol, se hablaba del gol de Zarra a Inglaterra y de la famosa delantera rojiblanca: Iriondo, Venancio, Zarra, Panizo y Gainza. A traves de ADN y la fe en una filosofía". Confiesa que nació con ese ADN y que le resulta más difícil mantener esa admiración que obtenerla la primera vez: "es un sentimiento único", concluye.


Así que tampoco le fueron ajenas tantas visitas a Euskadi y a Bilbao: "desde que tenía cuatro años, dos veces al año, y a medida que crecia iba más de seguido". Continúa con la tradición, casi siempre en primavera y otoño, coordinando con sus primos comidas y visitas. De su padre también heredó otras pasiones además del fútbol: "conozco la pelota Vasca, mi padre lo jugó de joven en Euskadi, he ido a finales manomanista". Javier presume de contar con varias franelas del Athlletic (una autografiada por la plantilla con la que posa para este artículo), una bata de recamara, jersey, polos y demás accesorios. Pero por encima de todo está su admiración por el Chopo Iribar. No sólo duerme con la camiseta de la leyenda rojiblanca y la de Rojo I, sino que coincidó con su ídolo: "estuve en la inauguración del nuevo San Mames, le ganamos al Celta de Vigo. Fui invitado al Palco gracias a unos amigos de la villa de Bilbao. Treinta y siete años después tuve la oportunidad de estar al lado de una leyenda, el gran Chopo. Nos tomamos una foto". Como para tantos otros jóvenes athleticzales, Iribar fue referente para muchos porteros a lo largo y ancho del mundo futbolístico, entre ellos Javier: "fuí arquero y de los buenos", añade. Su primer encuentro fue mucho tiempo atrás. "En un vuelo de Bilbao a Sevilla, creo que la temporada 1976, viajé con el equipo y le pedi un autógrafo al Chopo". ¿Se imaginan la ilusión de aquel joven panameño en aquel avión?.


También hay tiempo para recordar partidos. El primero que le viene a la mente que vio por televisión se remonta a 1984, partido de ida de las semifinales de Copa. El Athletic gana 0-1 en el Bernabéu con gol de Isma Urtubi. Aquella eliminatoria se resolvió en San Mamés por penaltys. La final contra el Barcelona de Maradona pasó a la historia. Ahora ve los partidos a través de Sky TV "con intensidad y sufrimiento y confianza, se pierde pronto si no se confía en ganar". Javier era de esos pocos aficionados que programaban viajes de tan lejos para ver a su Athletic: "aterricé en barajas desde Panamá y me fui a ver un partido del Athletic en el Santiago Bernabéu". Aquel Domingo del año ´76 los leones goleaban al Madrid en el Paseo de la Castellana. Han sido muchos los partidos con Javier en las gradas del viejo San Mamés y unos cuantos en el nuevo. Como aquel de Liga contra el Mallorca: "lo recuerdo, en el San mames antiguo, en invierno, con el campo embarrado de lodo y una lluvia impresionante". En su lista de jugadores también aparecen unos cuantos ganadores de Liga y Copa con Javi Clemente: Sarabia, Dani, Argote, De Andrés... y algunos más actuales como Iraola o Laporte. La década de los setenta marcó sus primeros de entrenadores rojiblancos con Koldo Aguirre, para viajar en el tiempo recordando a Kendall, Heynckes o Bielsa entre otros. Su sueño es ambicioso, ver al Athletic ganar un título, varias veces, y montar la primera peña panameña del conjunto rojiblanco "con apoyo del club", apunta. No le faltarían socios entre nacidos en Bilbao, hijos de vascos y aficionados de convicción con los que asegura mantener contacto. Aquel niño pegado a una radio en Panamá ya nació con el ADN zurigorri, su aita se lo regaló. Todo empezó con aquel durísimo viaje repleto de desarraigo e incertidumbre, en el año 1951. Qué preciosa historia, qué emocionantes recuerdos. Gracias Javier, gracias Ramón.

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