Ian Norville: "mi sueño sería jugar con Toquero"

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Nacido en Portland (Oregon) y viviendo desde hace unos cuantos años en Dubai. Ian Norville es aficionado rojiblanco de los más fieles y un loco del Athletic desde que llegó a la ciudad saudí en 2008. "Empecé compartiendo casa con diez españoles. Veía a menudo la Premier League pero no seguía la Liga. Uno de mis compañeros de habitación era bilbaino, del barrio de Deusto y seguidor del Athletic de toda la vida. Se llama David. Me hablaba de un club único, de rica historia y me quedé fascinado. Por aquel entonces no podía ver los partidos del Athletic por televisión, así que teníamos que arreglarnos para verlos por internet con una calidad de imagen terrible. La pasión y el compromiso de aquel hincha del Athletic era francamente contagiosa". Su devoción rojiblanca desde entonces la resume muy bien en una frase: "es más simple que chutar un balón, es parte de una tela que tejemos todos juntos, una historia única que te llena de orgullo". Nunca imaginó que aquel vínculo con Bilbao, surgido en una casa de Dubai, se convirtiese en algo tan fuerte y sólido como para acabar viajando a Bucarest -cuatro años después- para animar a su Athletic en aquella dolorosa final europea. De aquel viaje es la foto que ilustra nuestra portada. "En 2012 fui a la final de la Europa League en Rumanía. Caminaba hacia el estadio con una legión de aficionados rojiblancos, todos tan amistosos y con los ánimos a tope. Recuerdo el contraste con aquellos edificios y aquellos locales. Me parecía extraño, era surrealista [...] Allí aprendí el himno del Athletic", confiesa en un popurrí de emociones. 


Ian tiene dos camisetas el Athletic, una de ellas la verde con el mítico dorsal número dos de Toquero, y una bufanda. De hecho, su admiración por el jugador gasteiztarra va muy en serio. Tanto como afirmar que su sueño en rojiblanco sería jugar un partidillo con Toquero en San Mamés. " Mi jugador favorito lo tengo muy claro, ninguna duda. Ari ari ari, Toquero lehendakari. No sé si tenía menos pelo o habilidad pero siempre aportaba la mayor energía y su trabajo incansable levantaba al equipo", añade. Relata con especial emoción cómo vivió aquel gol en la final de Copa de 2009, en Mestalla, cuando Toquero adelantaba al Athletic con aquel gol de cabeza: "Fue un partido que nunca olvidaré. Lo ví aquí en Dubai, en la terraza de un restaurante. El calor y la humedad eran insoportables a pesar de ser medianoche. De repente marcó Toquero y me embargó una ola de pura elevación y esperanza. Todavía recuerdo la cara de felicidad de mi amigo de Deusto. Lo que no recuerdo es cómo terminó el partido", concluye entre risas. A pesar de tantas historias, uno no deja de sorprenderse al conocer a athleticzales como Ian, un norteamericano que salta y vibra con el Athletic desde Dubai. Son doce años de vivencias y recuerdos que comenzaron con aquellas conversaciones con su nuevo compañero de piso. Ahora es padre de familia y le sigue tocando "defender" al Athletic en su propio entorno: "Verónica, mi mujer, es murciana y toda su familia es culé. Así que cuando nos juntamos me siento un poco solitario en lo futbolístico, pero no cederé". Con embajadores como Ian estamos en muy buenas manos, no queda duda. Sobre todo si, antes de algunos partidos del Athletic, juegan con sus dos niñas al balón como si estuvieran en San Mamés.


Otro día que jamás olvidará. Le pregunto por el primer partido que recuerda haber visto del Athletic. " Recuerdo que en aquel primer partido, por internet, mi amigo me hablaba mucho de un joven de apenas dieciséis años que comenzaba en el primer equipo. Tenía un sorprendente corte de pelo. Me quedé enganchado. Era Iker Muniain debutando frente al Young Boys". Aquel sonado debut coincidó con la primera toma de contacto de Ian con el Athletic, ya no necesitaba tantas indicaciones de su amigo de Deusto, podía empezar a entender con imágenes lo que le habían contado. Por suerte para él y para su vista, la situación ha cambiado a la hora de ver a su Athletic, aunque no del todo para bien: "ahora veo los partidos por televisión y en casa porque son un poco tarde y me hago viejo". Un leit-motiv que se repite en todos los países y continentes donde late un corazón rojiblanco, el eterno problema de los horarios y su compatibilidad con la vida de las personas. Ian está muy relacionado con Bilbao, con la Aste Nagusia (semana grande) y sus noches, "Aupa txoznas" exclama, y con sus buenos amigos del botxo con los que sigue en contacto. Sus conversaciones sobre el Athletic son habituales. Le queda pendiente ver un partido en San Mamés: "todavía no pude ir, he paseado alrededor del viejo y el nuevo estadio, suelo visitar Bilbao pero casi siempre coincide con Navidades o verano cuando no hay fútbol", lamenta. Un día, navegando por internet, buscando a estos protagonistas anónimos con "historias en rojiblanco" que contar, encontré a Ian con su camiseta del Athletic y su bufanda, sonriente y probablemente entonando a pleno pulmón el grito de ánimo más reconocible del fútbol mundial. Un placer haber vuelto a Dubai. Un placer haber conocido a Ian, un americano del Athletic que sueña con encontrarse con Toquero. ¡Qué grande es el Athletic y qué grande su afición!. Thank you very much, Ian.

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