El fútbol no debe volver

|

Whatsapp entradas

El mensaje para el ciudadano parece contundente. Para la conquista de una futura "nueva normalidad " todavía nos quedan casi dos meses y eso en el mejor de los casos. No llegaremos todos a la vez. Hasta que no tengamos una vacuna capaz de neutralizar el virus, nuestro día a día seguirá basado en una suerte de mascarillas, geles y distanciamientos sociales varios con todo aquel con quien no convivamos bajo el mismo techo. La única conclusión clara, a día de hoy, es que no hay nada claro, que la ciencia sigue investigando y que el mundo entero deberá de protegerse extremando sus medidas de aislamiento social al máximo. Conviviremos, cada vez más, en espacios públicos y privados pero con distanciamiento y medidas de protección. La "nueva normalidad" no se califica así porque sí, ni por capricho. Será nueva porque no volverá a ser igual que antes de la propagación de la pandemia. Esta nueva realidad nos afectará a todos, de forma progresiva pero implacable. A todos menos a la Liga de Tebas. Los motivos son de sobra conocidos, lo que preocupa y mucho es la inconsciencia y el proselitismo del absurdo y la temeridad. Esas teorías de los quince minutos, de los tipos de contagio y unas cuarentenas poco rigurosas, de la inopinada certeza de que por ser futbolista y saltar a un terreno de juego en España no habrá contagios... esas teorías esgrimidas por el patrono de la Liga son ridículas y totalmente alejadas de la realidad sanitaria de todos. Si yo no podré tocar ni acercarme a un familiar sin protección y distancia, ¿por qué cualquier futbolista de la Liga podrá hacerlo en cualquier campo?. ¿Qué es eso del cuarto de hora?, ¿qué es eso de que si te contagias te aislamos y seguimos jugando?. El fútbol no debe volver. No hay seguridad sanitaria absoluta ni la habrá, y mucho menos sin protección.


Según parece, Tebas ha basado su planteamiento en el único biólogo alemán que defiende la vuelta de su negocio. La realidad en el país teutón es que unos cuantos expertos opinan todo lo contrario. El virólogo Schmidt - Chanasit del instituto de Hamburgo sostiene convencido en una televisión nacional que "sólo se podrá volver a jugar el año próximo. No creo que sea realista pensar que esta temporada pueda terminarse". Su homólogo Ulf Dittmer ha afirmado que "no tenemos una capacidad infinita de testear. Tenemos que utilizar nuestros tests de manera razonable, para que beneficien a aquellas personas que realmente los necesitan. Soy muy crítico con esa idea (de volver a jugar) si no mejoran considerablemente los recursos para los tests". Hasta el sindicato de la policía se muestra contrario a los partidos a puerta cerrada mientras "dure el régimen de reducción de contactos". En nuestro entorno hasta finales de Junio mínimo. Pero los futbolistas, los que sostienen la burbuja española pueden y deben volver a arriesgarse desde ya. Hay prisa. Es el mismo mensaje que se traslada desde la Bundesliga, desoyendo a sus expertos. "Si no jugamos en los próximos meses, el conjunto de la Bundesliga podría irse a pique. Dejaría de existir para siempre de la manera en la que la hemos conocido [...] se trata de salvar al fútbol", ha llegado a afirmar el director ejecutivo del Dortmund. El fútbol contra la ciencia. Menos mal que, según Uli Hoeness, la pandemia iba a cambiar al fútbol tal y como lo conocemos. Algunos dirigentes siguen dispuestos a poner en riesgo la salud de los futbolistas y sus familias por salvar un negocio especulativo ajeno sin vergüenza a las restricciones sociales. De hecho, asumen retomarlo a puerta cerrada, mostrando sin escrúpulos su clásico desprecio al aficionado. 


Echando un vistazo por la Europa futbolística, en la Premier leemos que la Liga negocia su vuelta con el gobierno "si la situación mejora". Las cifras de infectados y de muertos en el Reino Unido no son precisamente halagüeñas, colocándose ya en el top tres del ranking europeo. Hablan de mantener al futbolista en un "ambiente estéril limitando su contacto con el público", en cambio podrá hacerlo durante horas con otros doscientos futbolistas. La respuesta la ha dado Gary Neville, exjugador del United: "¿cuántas personas tienen que morir jugando al futbol en la Premier League antes de que se vuelva desagradable? ¿Una? ¿Un miembro del personal en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI)? ¿Qué riesgos queremos tomar? ". En el Calcio italiano se sigue posponiendo la vuelta y su ministro de deporte ha afirmado que ve "cada vez más complicado reanudar la Serie A. Reanudar los entrenamientos no significa reanudar el campeonato. Si no queremos tener dudas, es suficiente seguir la línea de Francia y Holanda, que han abandonado". En cambio, otras ligas ya han decidido su suspensión. La Ligue 1 hasta Septiembre al no cumplirse las condiciones sanitarias mínimas para su retorno. La Eredivisie cumpliendo con la prohibición en el país de todo tipo de espectáculo público y masivo hasta Septiembre. Allí no se contemplan las puertas cerradas ni los negocios de unos pocos. En la Júpiter league belga, a falta de una jornada para los play-offs, suspendieron hasta Septiembre siguiendo las recomendaciones de expertos y de su gobierno. Aquí en España, lo último que sabemos del ministro de Sanidad (Domingo día 26 de Abril) fue "no puedo decirle ahora si el fútbol profesional va a poder reanudar antes de este verano, sería una imprudencia por mi parte". No se preocupe ministro, ya tenemos a Tebas para cumplir -con creces y sin escrúpulos- con el capítulo de imprudencias sanitarias. Recortamos en la ciencia y después la desoímos. Fútbol, burbuja, desafección, asco. 

HIstorias en Rojiblanco

EDITORIAL

ÚLTIMO PODCAST