Árnica para agoreros

|

Whatsapp entradas


Hay que ver cómo es esto del fútbol. Hace meses que muchos daban por finiquitado a Ziganda, hace semanas que muchos exigían un cambio en el banquillo rojiblanco, hace días muchos miraban desesperados el mercado de invierno en busca de fichajes para tratar de sacar al Athletic de su pozo. Pues bien, después de ganar tres partidos consecutivos de Europa League, después de tres empates contra Villarreal, Deportivo y Real Madrid, y con la victoria en Levante, el Athletic de Ziganda no solo ha terminado la fase de grupos como líder y sin haber perdido un solo partido de cinco lejos de San Mamés sino que ha salido de la zona caliente de la clasificación con diecisiete puntos, cinco por encima del descenso. La receta, sin ese fútbol brillante que hace más de un año dejamos de ver por estos lares y ahora se exige con Vesga, San José y Mikel Rico turnándose en la sala de máquinas, ha consistido en dejar de perder para hacerse fuerte sumando. Copazo al margen, el Athletic ha acumulado seis partidos sin perder desde el batacazo de Balaídos y a pesar de las bajas. Tanto es así, que la séptima plaza, tan meritoria hasta en dos ocasiones con Valverde y actualmente en manos del Getafe, queda a la escandalosamente deleznable distancia de tres puntos


Qué faena, cuán enorme desgracia para tantos y tantos agoreros apostados. El Athletic de Ziganda remonta el vuelo. Ha terminado primero en su grupo europeo y está más cerca de los puestos europeos que de aquellos que te meten en problemas. En este sentido, sigue siendo relevante comparar puntuaciones con aquellos Athletic de Valverde y de Bielsa que tan lastimosamente terminaron sus peores primeras vueltas. En la temporada 2012-13, a estas alturas de campeonato, los de Bielsa sumaban dieciocho puntos, seis por encima del descenso, y terminaron la primera vuelta con veintiuno, solo cuatro por encima de la quema. En la campaña 2014-15, a estas alturas de campeonato, los del txingurri sumaban diecinueve puntos, ocho por encima del descenso, y terminaron la primera vuelta sin sumar un solo punto más en cuatro partidos y con el descenso a tres míseros y preocupantes puntos. Es decir, el Athletic de Ziganda, el peor de la historia según muchos cazadores de entrenadores, está a dos y cuatro puntos respectivamente de igualar aquellos registros de técnicos con glamour y pedigree. Con doce puntos en juego para terminar la primera vuelta, seguro que todavía hay muchos athleticzales cruzando los dedos para que Ziganda no lo consiga. Así estamos.


¿Qué ha cambiado?, ¿por qué de repente llegan los resultados?, ¿qué ocurre para que en situaciones complicadas salgan los que tienen que dar la cara y empiecen a resolver papeletas?. Ni la batería de lesiones, ni la escasez de alternativas en el mediocentro, ni las rotaciones han conseguido estabilizar a un equipo que empezó sesteando y ha decidido que ha llegado el momento de ponerse a currar. Ejemplo paradigmático el de Raúl García. Cualquier parecido entre el alma en pena de los primeros meses de competición y el que aparece y decide partidos últimamente ... es pura casualidad. Que nadie se lleve las manos a la cabeza si este Athletic de Ziganda termina la primera vuelta peleando por una plaza europea en Liga con el margen que te da la clasificación europea hasta Febrero. Lástima la cagada inexplicable de la Copa. A veces solo es cuestión de creer y dar confianza, porque los resultados acaban llegando. Las visitas de Real y Alavés a San Mamés y las salidas al campo de un Betis en serios problemas y de un Espanyol que también coquetea con el peligro cerrarán una primera vuelta de adaptación y muchos vaivenes. Parafraseando a los clásicos cuando el Athletic tampoco jugaba a nada durante meses, no le ganaba a nadie fuera de casa, pero los resultados en San Mamés y las crónicas afines le iban salvando ... disfrutemos imaginando cómo sería esto jugando un poco al fútbol. ¿Demasiado tiempo forzando la mente?.

EDITORIAL

ÚLTIMO PODCAST

ÚLTIMA ENTREVISTA