Europa low cost

|


Hay diferentes formas de viajar, por ejemplo en avión, y diferentes caminos para volver a Europa. No es comparable la comodidad y el servicio de un primera clase con los de un vuelo en turista. Cierto, llegas al mismo destino, pero el trayecto se disfruta de otra manera sin transbordos ni apreturas. Algo así ocurre con este Athletic de las clasificaciones recurrentes para la segunda división de las competiciones continentales. Tras el pinchazo frente al Alavés y ante la visita al Calderón en la última jornada, parece que la quinta plaza se ha complicado para un Athletic impulsado por un calendario ciertamente favorable contra rivales de paseo y sin ningún acicate para apretar en un final de temporada en el que ni el descenso podría tener emoción. Escarmentados debiéramos estar de las consecuencias de entrar por la puerta de atrás, séptimos, y jugando dos eliminatorias previas. El adelanto de la planificación y los esfuerzos a realizar condicionan sobremanera la trayectoria liguera de un club que agradece sin rubor las eliminaciones de las competiciones que ilusionan para empezar a rendir en la que "nos da de comer". ¿Ya nos hemos vuelto a poner la bandera de Neymar, Suárez y compañía en otra final ajena?, ¿Ya no son lo peor?.


No es casualidad. Este equipo entró en Champions sin jugar en Europa y solo un ratito la Copa, y alcanzó la quinta plaza en unas condiciones bastante peculiares. El Sevilla, centrado en ganar otra vez la Europa League, se había vuelto a desentender de la Liga y terminaba séptimo a diez puntos de los leones. Solo acechaba el Celta y más bien poco. Se perdía por dos puntos la pelea con el Villarreal, que sí entró en la previa de Champions, y ahora parece que se repite la "decepción". Y hace dos años, con aquella séptima plaza, a más de veinte puntos del quinto, y cinco por debajo del Villarreal. Otra vez, solo el Celta amagaba con interponerse para entrar de rebote en Europa. Aquello fue calificado de "sobresaliente" por parte de Valverde, adalid de la exigencia y la autocrítica. Ernesto lo decía a sabiendas de haber firmado la peor primera vuelta en décadas. ¿Y este año, qué?, ¿otra vez séptimos e hipotecar parte de la temporada con la excusa del desgaste?. La derrota en Villarreal pudo ser decisiva. El gol average frente a tus dos rivales directos es fundamental y no se ha conseguido, una temporada más. Pero, ¿habría sido otra campaña para haber podido picar incluso más alto?.


El Athletic de los casi seis meses sin ganar fuera de casa tiene mucho que ver. Pero esa es la lectura que se detiene en la cantidad de bochornos evitables a domicilio frente a rivales netamente inferiores, incluso peores que el Apoel. Por el camino se quedaron cinco de los seis puntos frente al recién ascendido Alavés, tres con el Sporting, otros dos con el recién ascendido Osasuna, y otros dos con el debutante Leganés. Han sumado bien, ¡¡12 puntazos!!. Sumemos los que no se merecieron. ¡¡11 puntazos!! Dos en Riazor por un gol mal anulado al Depor, otro frente al Osasuna en San Mamés que perdonó en la primera parte, los tres de remontada al Celta en casa, dos con el Sporting por el penalty a Muniain que no fue, y otros dos en Eibar con aquel gol en el descuento de un insufrible partido de empate. No hablamos precisamente de Madrid, ni Barsa, ni Atlético y casi que mejor. Otro dato más. Esta temporada el Athletic ha dejado su puerta a cero en San Mamés en cuatro partidos de Liga. El registro más bajo en comparación con los años de Caparrós y Bielsa. En la mayoría de aquellas campañas la media estaba en siete partidos sin encajar. No es baladí si luego hay que remontar tantas veces, a la brava y sobre la bocina. Que los números finales no nos impidan ver el bosque en esta Liga cada vez más desigual y barata. Fracaso europeo en Chipre y decepción en Liga de no ser quintos.


EDITORIAL

ÚLTIMO PODCAST

ÚLTIMA ENTREVISTA

cabecera