El secreto de Valverde

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" Estos últimos años hemos hecho mejores segundas vueltas por una razón muy clara, porque nos han eliminado de de las competiciones europeas y de la Copa". Y no lo digo yo, es la confesión de Valverde después de cuatro años de medias verdades. "En cuanto el equipo tiene margen y podemos mantener un nivel alto en cuanto al ritmo de juego y de entrenamiento, y tener muchos jugadores disponibles, pues las cosas son sencillas. En las segundas vueltas hemos ido siempre más liberados y de ahí que hayamos conseguido más puntos". No solo se libera supuestamente el equipo, acumulando eliminaciones y fracasos con escasos atisbos de autocrítica pública y creíble, sino que pareciera como si Ernesto también lo hiciera con estas manifestaciones. Ya que te vas para qué seguir con la misma milonga. No viene mal una pequeña dosis de sinceridad, aunque sea en el último momento mientras el corneta toca retirada. Pero entonces, ¿cuál es el verdadero mérito de Valverde en todo esto?, ¿dónde queda aquel maestro en la gestión de esfuerzos, el intrépido planificador de los famosos picos de forma?. Cuesta lo suyo creer que un entrenador de élite pueda prever en Agosto que su equipo quedará fuera de Europa en Febrero en dos de sus tres participaciones continentales.


Temporada 2013-14. Valverde recoge los pedazos del fallido proyecto Bielsa y fuera de Europa. Eliminados de la Copa en Febrero, el ratio de victorias en las doce últimas jornadas, sin el agotamiento europeo, fue de un 41,6%, muy por debajo por ejemplo del 77,7% de los nueve últimos partidos del final de la primera vuelta (justo cuando se acababa la Copa). Temporada 2014-15. El Athletic juega la Champions y queda eliminado antes de terminar la fase de grupos, entra de rebote en la Europa League donde es goleado por el Torino en Febrero. Antes del batacazo europeo el ratio de victorias en Liga era del 37,5% en 24 partidos, a partir del fiasco alcanzó el 68,8% de victorias. Temporada 2015-16. Hasta la eliminatoria europea frente al Sevilla el Athletic ocupó plaza europea en Liga en 7 de las 32 jornadas. Una vez fuera de Europa, no bajó del sexto puesto hasta el final, terminando en quinto lugar. Temporada 2016-17. Más de lo mismo. Antes del desastre frente al Apoel el ratio de victorias había sido del 50% en 23 partidos, desde entonces ha subido hasta el 78%. ¿No parece demasiada casualidad?. Pues hasta la fecha era producto exclusivamente de una brillante gestión física.


Ernesto es muy astuto, por eso nunca rectificó a sus amigos plumillas cuando aseguraban que los arreones de primavera solo obedecían a la vista de lince de su ojito derecho. No molestaba porque jugaban a favor de obra, como casi siempre. La razón principal de llegar frescos a Mayo era apearse de la ilusión tres meses antes. Por eso el mejor año fue el primero, con el billete de Champions y centrados solo en la Liga. Por eso Valverde se planteó cerrar su segundo ciclo rojiblanco en Enero del curso siguiente, con 19 puntos y una Champions muy decepcionante. Volvemos a la casilla de salida. Ernesto no ha querido confiar en toda su plantilla para intentarlo, sin echar balones fuera, en Liga y Europa League. Según los valverdistas de cabecera porque no da de sí ese fondo de armario al que atizaban cuando fallaban las salvajes rotaciones suicidas. Entonces, ¿quién y por qué fichó a Viguera, Kike Sola, Elustondo y compañía?, ¿no estaban consensuadas con el Mister?. Ante esta tesitura solo se conocen dos caminos: apostar solo por la Liga para volver a pegártela en Europa contra rivales de medio pelo, o darle prioridad a los torneos del KO para optar a un título. Bielsa o Valverde. Y al socio, ¿qué estrategia le ilusiona más?. La póstuma confesión del txingurri es el epitafio perfecto a una etapa agotada. No hay vuelta de hoja: confianza con minutos, rotaciones equilibradas, exigencia y autocrítica. ¿Serán las bases del tercer proyecto de Urrutia o soñamos despiertos?.

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