Y el portero, ¿qué?

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Esperando a que el Levante nos devuelva a Remiro para el primer equipo. Seguro que si nos lo cuentan en verano nos habría dado un ataque de risa, pero a tenor de las vueltas kafkianas e innecesarias de los últimos meses en torno a la portería rojiblanca, por obra y gracia de Valverde, casi nada podría ya sorprendernos pese a la cercanía con el esperpento. Ante la lesión de Kepa, la secretaría técnica con el ínclito Amorrortu al frente de las negociaciones busca en un cedido la solución de emergencia al despropósito montado desde el verano cuando Iraizoz se negó a seguir los planes que tenía trazados Valverde. A partir de aquí lo de siempre, un baile de declaraciones a cual más contradictoria con la anterior que nos abocan al precipicio de disputar dos meses decisivos de la segunda vuelta con un solo portero con experiencia en primera división. Lo que comenzó con un overbooking contractual motivo de orgullo pasa por convertirse en un problema bochornoso. Y lo peor es que en Bilbao llueve sobre mojado con el temita, vamos que no aprendemos.


Ernesto lo dejó muy clarito en Agosto. Contaba con los tres porteros porque había que ser precavido ante cualquier inconveniente durante la temporada. Por eso sorprendió tanto que Herrerín hiciera las maletas rumbo a Leganés tras la lesión de Serantes. Las declaraciones de Iago no han dejado indiferente a casi nadie desde el primer día que pisó la localidad madrileña cuando dijo que: "la situación que teníamos en Bilbao era bastante rara porque estábamos tres porteros. Ninguno estábamos compitiendo todo lo que queríamos" y hasta hace unos pocos días cuando afirmaba en el AS: "en Bilbao me daban palos por todas partes, aquí disfruto del fútbol". Visto el revuelo social, el portero se matizaba a sí mismo en Twitter: "veo que todo el mundo está loco con la entrevista, mis palabras eran que tuve muchas críticas fáciles ... Lo que quería decir es que no estaba dando mi nivel debido a lo anterior". Palos o críticas fáciles, que suena a lo mismo, el caso es que ser el portero en una Europa League tan calamitosa le ha pasado mucha factura pese a que no parecía que ninguno de los tres porteros estuviera del todo satisfecho con la decisión de Ernesto, según Iago. 


El enésimo éxito en la gestión de la plantilla todavía puede complicarse un poco más. En el más que factible caso de que Remiro no regrese, la única opción para Valverde será confiar en que Gorka no se lesione ni vea una tarjeta roja. Si no tendría que confiarle la titularidad a Simón, un portero del filial del que aseguró en Agosto que no veía preparado para la primera división. Cómo cambian las cosas en apenas media temporada, ahora Simón está capacitadísimo, normal que algunos sostengan que no hace falta un Bilbao Athletic en Segunda si con unos partidos en Segunda B ya puedes ser titular en el primer equipo. Es la hemeroteca de sus propias declaraciones la que delata a un Valverde que no deja de complicarse la existencia con funambulismos innecesarios. Si tan convencido estabas de los tres porteros haber retenido a Herrerín en Diciembre, a no ser que todo estuviera pactado en secreto y que nadie lo supiese, a no ser que lo que valga en verano caduque en invierno. Y nos reíamos cuando hubo que fichar a Armando del Cádiz en edad senior para debutar casi sin entrenarse en Lezama. Nos vendieron la triple rotación como una transición tranquila y muy meditada pero el despropósito de "idas y venidas" roza el ridículo. Gestionar, tomar decisiones y contentar a todos es imposible, al final siempre la pifias.


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