Preocupado, ma non troppo

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"Ahora mismo no pienso en el Jueves (partido frente al Rapid de Viena en San Mamés). Son solo tres días. Me preocupa lo que tenemos acumulado y lo que nos va a exigir el Sevilla. Estos calendarios tan apretados le van más o menos bien a los grandes porque van sacando los partidos al 70%, pero nosotros tenemos que estar muy puestos". Así razonaba Valverde en la rueda de prensa previa al partido del pasado Sábado. Sin duda un discurso al que nos tiene acostumbrados, el del cansancio y la acumulación partidos en cortos espacios de tiempo. Una realidad incontrovertible pero que tiene remedio, existe una alternativa que alivie en buena medida la preocupación del txingurri. Lo llaman rotaciones pero podemos entenderlo como una gestión diferente de la plantilla o echarle un ojo a ese fondo de armario especialmente renovado este verano con las salidas de algunos activos. Estamos empezando la temporada, y no son pocas las opiniones que abogan casi siempre por el agotamiento mental antes que por la sobrecarga física. Que cada cual juzgue a qué cansancio se refiere Ernesto. Repasando su hoja de ruta en los cinco partidos de Liga anteriores a estas declaraciones encontraremos parte de los por qués.


Incluyendo el partido frente al Sevilla Valverde ha contado con ocho jugadores de campo en todos o casi todos los partidos de Liga. Han participado en los seis partidos Aduriz, Laporte, Beñat, Balenziaga y Raúl García. En cinco encuentros Williams, Susaeta y De Marcos. La explicación en los casos de Bóveda (4 partidos de seis) y De Marcos fue forzada, no fueron convocados por lesión. De hecho, el lateral de Laguardia ya debió ser sustituido por un esguince frente al Valencia pese a las inconscientes y populistas alabanzas de algunos forofogoitias obsesionados con su particular concepto de la testiculina. El resto de los jugadores que han participado en Liga han sido: San José e Iturraspe que se han repartido minutos en la misma posición, Lekue por De Marcos (lesionado), Etxeita o Yeray por Bóveda (lesionado), Eraso frente al Barsa por Raúl García (sin tono físico), y Muniain en dos ocasiones para la banda izquierda. Entonces, ¿cuántos cambios en los onces titulares fueron rotación y cuántos por lesión o baja forma?. Echando cuentas, la única rotación, aparte de la extravagante de la portería, solo la encontramos en el mediocentro entre San José e Iturraspe. El resto de las contadas ocasiones, mayoritariamente, por exigencias del guión.


No es la primera vez que Valverde dice una cosa mientras practica la más contraproducente. Basta con repasar su apuesta para la primera jornada en el Molinón con futbolistas que apenas habían completado un par de entrenamientos con el grupo. Es su guardia pretoriana, con el único cambio de Bóveda por Etxeita. Son sus hombres de confianza, a los que piensa quemar todo lo que pueda al tiempo que vende preocupación en las ruedas de prensa por la dureza del calendario. Una de dos Ernesto, o seguimos poniendo a los mismos hasta que se lesionen o aceptamos que hay que rotar para prevenir y dar aire. Si ya en la quinta jornada de Liga, sin un verano exigente como otros con previas europeas y Supercopas, estamos preocupados por los minutos acumulados, ciertamente estamos apañados. Hace tiempo que la gestión física de la plantilla es manifiestamente mejorable entre lesiones, recaídas y bajas formas permanentes. No es de recibo que tengamos que esperar cada temporada y por tiempo indefinido a que se enchufe físicamente el grueso de futbolistas de confianza para empezar a sumar. ¿Para qué sirve la pretemporada si no es para rodar a jugadores con los que empezar fuerte la temporada, incluso aunque los disponibles no te encanten?. ¿Por qué el equipo, en bloque, se cae en algunas segundas partes durante muchos minutos?. Lo llaman falta de intensidad cuando solo se trata de corta preparación física. Es cierto Ernesto, "tenemos que estar muy puestos", el entrenador el primero.


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