Habas contadas

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Como el día de la marmota. Las pretemporadas suelen ser la excusa perfecta para la repetición de esa clase de mensajes de dudoso contenido y al mismo tiempo de enorme valor demagógico. Como en tantas otras plantillas en las que repite el entrenador, en el Athletic de Valverde aparecen aquellos topicazos difícilmente verosímiles que animan, supuestamente, a los más señalados por el cuerpo técnico para que aprieten y demuestren ahora más que nunca su verdadero potencial. Todo en pos de "convencer" al entrenador de que cuatro temporadas negándote el pan y la sal en este grupo pueden enderezarse en apenas dos partidos incompletos. Como un contrato temporal en prácticas. Qué desalentador debe ser escucharle al txingurri entonces que esos amistosos en los que algunos se juegan el cocido apenas han servido para sacar conclusiones. Tal vez, porque todas o casi todas esas sentencias ya estaban tomadas de antemano. Tal vez, porque la de algunos es perpetua. Los fijos pueden ir a su ritmo mientras los eternos señalados deben ser portada en todos los diarios frente al Sporting en Sarriena. Postureo.


A pesar de la salida de Ibai, después de que el centrocampista bilbaino facilitase su operación perdonando un año de contrato y su finiquito para alegría y gozo de los tramposos del sentimiento, en la web rojiblanca todavía aparecen treinta leones en el primer equipo. De tal forma que para el gusto de Valverde sobrarían, a falta de escasas fechas para arrancar a competir, entre siete y ocho jugadores. Los nombres que están sobre el tablero son vox populi. Los "futbolistas boomerang" (Aurtenetxe, Guillermo o Kike Sola), los canteranos (Gil, Saborit, Yeray y Vesga), Aketxe, Viguera y uno de los tres porteros. Solo dos o tres de los mencionados se quedarán para el fondo de armario más apolillado imaginable, todo un "privilegio", en palabras del presidente Urrutia. No sería descabellado apostar por la permanencia de Viguera como delantero desterrado a banda en contra de su potencial, la de Aketxe por lo inoportuno de buscarle una salida a un futbolista de baja, y quién sabe si la del tercer portero ante el enrocamiento de Iraizoz. Si el mercado "navarro-premier" siguiese parado no descarten la opción del renegado Saborit para equilibrar la retirada de Gurpegui y darle descanso natural a Balenziaga.


En esta operación de desalojo se imponen elementos que dificultan en exceso cualquier movimiento. Por una parte las altas fichas que esta junta directiva ha firmado a casi todos los señalados (alguno que otro renovado no hace tanto tiempo), y por otra el paso del tiempo, ese juez inescrutable que va descartando posibles operaciones a medida que las plantillas se van configurando. En este sentido, sigue llamando la atención la inexistente capacidad de recaudación de esta directiva con aquellos de sus jugadores que salen del club a petición de Ibaigane y con un año de contrato en vigor. ¿Acaso no hay ningún club dispuesto a pagar un euro por ellos o es que para este presidente la salida de sus activos solo atiende a blancos y negros?. Toquero, Iñigo Pérez, Ekiza, Ibai, David López, Raúl Fernández, Isma López, Erik Morán, Cerrajería, Ustaritz ... ¿deben salir regalados?, ¿no tienen valor de mercado o es que el club prefiere el camino rápido y fácil?. En la vía del sentimiento descarrilan los que quieren salir y no pueden pagar su cláusula y los que quieren quedarse pero el club les abre la puerta a coste cero para los posibles interesados. No negociamos cláusulas salvo en la mayoría de casos. Las pretemporadas, ¿épocas para repensarse a los meritorios o pasatiempos para regalar talento incluso sin pagar finiquitos?. Siempre nos quedará la opción de repesca, como broma de mal gusto tendría un pase.


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