Y ahora de verde

|


¿Qué pasa en el Athletic con las equipaciones?. Debe tratarse de la fiebre del merchandising o tal vez de una epidemia irrefrenable de mal gusto. Seguramente habrá un punto intermedio entre la defensa a ultranza de algunas tradiciones cromáticas y la modernidad basada en el mero afán recaudatorio. El episodio de la segunda equipación que estrenaron los leones en Huesca se suma a una larga y truculenta serie de uniformes, a cual más esperpéntico y peor combinado. Este nuevo color verde para la segunda equipación, comparado con el de una botella o el de la guardia civil, ha levantado más críticas que alabanzas y no parece descabellado preguntarse qué tiene que ver con la historia zurigorri. Eso por no hablar de lo mal que da en televisión, entremezclado con camisetas azulgranas y todavía peor frente a condiciones meteorológicas adversas de difícil solución visual. Los leones parecían más un comando de camuflaje en una misión especial que un equipo de fútbol diferente al resto.


Ni siquiera diferentes al resto. No hay más que repasar las últimas segundas equipaciones de Eibar u Osasuna para darse cuenta de que la originalidad de la marca que viste a los leones brilla por su ausencia, sin olvidarnos de que es el Athletic quien contrata y supervisa sus servicios, lógicamente. Verde que te quiero verde, como los demás, así nos diferenciamos del resto. Seguiremos padeciendo este y otros tipos de tropelías, como el Ketchup de Urzay, los pantalones verdes de Mallorca, o el pantalón blanco con la camiseta rojiblanca en algunos partidos lejos de San Mamés. ¿Tan difícil es diseñar dos equipaciones con las que identificarse sin avergonzarse y al mismo tiempo diferenciarnos del rival incluso por televisión?. A no ser que Athletic y la marca en cuestión hayan iniciado una campaña contra el daltonismo, será complicado encontrar una mayoría partidaria de este verde y mucho menos quien piense adquirirla en una tienda oficial.


Con lo bonitas que eran aquellas segundas equipaciones. La azul Bilbao, como la que lucía el Athletic en la primera Champions League de Luis Fernández cuando Julen Guerrero marcaba en Turín. O la negra con la cara del león impresa en blanco en un costado. Incluso la verde tan sospechosamente parecida a la de la selección vasca. Serán los tiempos modernos pero algo falla cuando cuesta identificar a los tuyos de siempre nada más encender la televisión, cuando pueden ser confundidos con cualquier otro equipo. Es la paradoja de diseñar camisetas en pro de la diferenciación y conseguir todo lo contrario, confusión y desagrado. ¿Y votar en asamblea cada nuevo diseño?, ¿y hacer una encuesta previa en los canales habituales?. Es un hecho constatable al margen de los más nostálgicos y los amantes del buen gusto, el Athletic camina por la senda de la globalización. Un nuevo campo similar a cualquier otro de nueva construcción y camisetas verdes con pantalones del mismo tono y color. El impacto ha sido proporcional al partido elegido para estrenarlas. Siempre nos quedará la primera estrofa del himno para recordar quiénes fuimos, somos y seremos. Athletic gorri ta zuria.




EDITORIAL

ÚLTIMO PODCAST

ÚLTIMA ENTREVISTA