Las vueltas del gallo

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Se ha convertido, por desgracia, en un clásico. Los eufemísticamente conocidos como "reajustes" en el basto cuerpo técnico de Lezama y sus categorías inferiores se siguen despachando, a ojos de la masa social y la afición rojiblanca, con unas escuetas líneas en la página web. La piedra filosofal del Athletic club no parece necesitar de más explicaciones a pesar de su permanente toqueteo, sin miramientos y con exceso de celo, inmersa en un incontrolable vaivén que va desde la dirección hasta el banquillo más modesto. Amorrortu, recuperado para la causa después de un tiempo de dudosa excedencia profesional, no debió quedarse del todo satisfecho con su particular revolución del pasado verano. Ahora parece momento de incluir en Lezama a Carlos Gurpegui, recientemente retirado del fútbol en activo. Pero no de cualquier forma, relevará a Joseba Etxeberria en aquel puesto que se sacó Valverde de su ocurrente chistera, la "idea" de contar con un ayudante más en su staff técnico. Que tenía pocos.


La promoción meteórica de Joseba Etxeberria como técnico en Lezama es más que reseñable. Entró en el 2012 al banquillo del Cadete A y compartiendo el del Juvenil Nacional, todo bajo el amparo y tutela de Amorrortu, quien reconocía públicamente que con el gallo "tenía mucha ilusión en darle buena formación". En 2013 continúa, pero ya en solitario, con el Juvenil Nacional, al tiempo que se estrena como ayudante de Valverde en el primer equipo. En 2014 repite como ayudante del txingurri y asciende a dirigir al Juvenil de honor. Pero, con el retorno y consiguiente revolcón de Amorrortu del pasado verano, Etxeberria perdió su condición de primer entrenador de cantera. El gallo desaparecía del organigrama, muy disgustado, esperaba seguir progresando como técnico en Lezama. Durante esta pasada temporada "se tuvo que conformar" con incorporarse al staff técnico de Valverde. Un puesto creado en un principio para que fuera rotatorio y que Etxebe parecía haberse quedado en propiedad y sin ninguna explicación pública.


¿Se podría estar convirtiendo este puesto de ayudante de Valverde en un limbo para jugadores carismáticos que cuelgan las botas?. ¿Quiere Gurpegui dedicarse profesionalmente a entrenar o su nuevo cargo es un lujoso placebo para combatir la morriña de dejar de entrenar con el primer equipo?. ¿No sería más provechoso rotar en ese cargo a entrenadores de Lezama -que los hay y muchos- sin experiencia en un banquillo de primera?. Amorrortu, Lezama y la recolocación perpetua. Así pasan el rato en Junio las mentes pensantes de nuestra factoría de "alto rendimiento", cambiándolo todo. Un buen ejemplo es que Etxebe vuelva a entrenar en Lezama, al Baskonia ni más ni menos, y en detrimento de Luaces, fichado por Amorrortu hace un año del Bermeo y "desterrado" a las galeras del infantil. Estar suficientemente preparado, tener experiencia práctica previa para el cargo, y no digamos no comulgar con según qué ruedas de molino, parecen utopías imposibles para mantenerse en Lezama. ¿Intenta Jose Mari devolverle a Etxebe lo que le negó hace un año?. Hay que ver lo que fomenta esta directiva la pregunta retórica, esa que carece de respuestas.



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