Ni tanto ni tan calvo

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Se ha convertido en argumento recurrente. Al equipo le pesan las piernas, la acumulación de partidos pasa su lógica factura, las lesiones son consecuencia del calendario. El debate de las rotaciones no solo surge cuando se aplican en competiciones europeas a cascoporro, o cuando hay que dar de lado la Champions porque la Liga es lo prioritario. Esta temporada el Athletic disputará un total de 62 partidos y solo a este factor se achacan -en según qué foros- determinados bajones en determinados partidos. Pero tenemos un precedente, y relativamente cercano. En la campaña 2011-12, con Bielsa en el banquillo, "el Athletic de las dos finales" ya alcanzó los 63 partidos. Suponiendo que disputen al completo los tres partidos restantes, cuatro futbolistas de campo superarían la barrera de los 4.300 minutos. La que traspasó Jon Aurtenetxe hace cuatro temporadas. El matiz es que el lateral rojiblanco fue el séptimo jugador de campo con más minutos de aquella loca campaña y no uno de los cuatro primeros.


De aquella plantilla quedan pocos supervivientes. Tan solo De Marcos se acercaría a repetir números, superando con creces la barrera de los cincuenta partidos completos (en minutos). En cambio, bastiones de entonces como Susaeta, Iturraspe o Muniain han pasado de superar los 4.500 minutos con Bielsa a reducir mucho sus prestaciones, en algunos casos a la tercera parte (sin obviar ni sus tiempos de baja ni su incapacidad para recuperar su mejor versión). Con Bielsa superaron los 4.000 minutos un total de ocho futbolistas de campo, con Valverde serán nueve los que superen los 3.000. ¿Hay diferencia o no?. Tanta como que 1.000 minutos son 11 partidos completos, pasar de jugar 44 partidos a hacerlo en 33. Teniendo en cuenta que una temporada sin Europa puedes disputar 38 partidos de Liga y un par de eliminatorias de Copa (en circunstancias normales), ¿es tan definitivo que un futbolista juegue 30 partidos completos en una temporada?. Nos hemos vuelto locos, pero el cansancio sigue siendo evidente.


El actual fondo de armario del Athletic aglutina a un total de 11 jugadores de campo que, ni con mucho, llegarán a los 30 partidos oficiales completos esta temporada. ¿También están agotados?, ¿por qué muchos de ellos no terminan de coger la forma o se lesionan con tanta frecuencia?, ¿se les debe exigir lo mismo en momentos muy puntuales que a los que cuentan con la confianza inquebrantable del entrenador?. Imaginemos que al Athletic le tocase disputar en Mayo las finales de Copa y Europa League, ¿llegaría el equipo en un estado físico general óptimo para el momento decisivo?. Nos quejábamos de que Bielsa rotaba poco y las pubalgias aparecían como setas, si Valverde ha rotado y ha repartido tanto los minutos -en comparación con su predecesor- ¿por qué las excusas y el cansancio?. ¿No habíamos convenido que el factor exclusivamente físico no explicaba ciertos bajones del equipo?. El Athletic disputará 63 partidos, pero solamente seis futbolistas de campo -de los actualmente disponibles para Valverde- pasarán de 40. Para la inmensa mayoría de la plantilla la carga de minutos no se diferencia en casi nada de la que exigiría cualquier temporada sin competición europea.


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