Los parches de Urrutia

|


"Comunicamos cuando decidimos". Así trataba el presidente Urrutia de sacudirse las permanentes críticas a su política de comunicación, a su juicio excesivas en número y contenido. Josu sigue confundiendo la cantidad con la calidad y por eso recae en su propia contradicción. ¿Qué decisiones se habían tomado para solucionar el problema de la lluvia en San Mamés como para comunicárselas a los socios compromisarios en la asamblea?, pues ninguna porque no se descartan nuevos estudios y porque la decisión final queda pospuesta para finales de año. Vamos que no comunican cuando deciden, más bien tratan de defenderse de las "preguntitas" de sus socios con respuestas del tipo: "todos tenemos vergüenza". Es ciertamente ridículo sostener que este presidente comunica decisiones sobre el campo, básicamente porque él mismo reconoce que no puede tomarlas unilateralmente sin el consenso de San Mamés Barria, esa sociedad en la que ningún otro miembro da la cara delante de los socios del Athletic y que veta a IDOM, empresa ingeniera encargada del proyecto, para que no deje a ninguno de sus socios con el culito al aire. Era tan caro cubrir todo el campo en su día, se perdían tantas esencias futboleras. Ahora a pagar pero con mucha gente cabreada.


Urrutia ha elaborado en estos años una sesudísima estrategia dialéctica para rebatir lo irrebatible, consistente fundamentalmente en: eludir toda responsabilidad imputándole a la anterior junta cualquier "error" en la construcción del campo, negar que a muchos socios se les prometiese que no se iban a mojar para malvenderles localidades más caras bajo la promesa de una mejor visibilidad, alegar que el campo no estaba terminado y que solo por eso el agua entraba como Pedro por su casa, poner parches todavía no cuantificados económicamente a un estadio del que todos debíamos de presumir, e ignorar a aquellos socios que, hartos de esperar una llamada del club, decidieron juntarse para exigir explicaciones firmando un documento. Largas, vetos, malas caras, indefiniciones ... no hay duda de que el Athletic es un club responsable, transparente y defensor de los intereses de sus socios. No deja de ser paradójico que al tiempo que se presentan superavits en las cuentas haya tanto miramiento económico para costear una reforma ineludible. Una cosa es que la faena sea compleja y otra salir a decir que ya diremos y ya decidiremos. Un concepto de comunicación un tanto estresante por ineficaz y redundante.


Se habla de diez millones de euros para estrechar la cubierta unos centímetros más y de unos diez mil socios pasados por agua en cuanto el viento del nor-nordeste entra en fusión con la lluvia. Eso sí, apenas cuatrocientos socios habían firmado el documento (según El Correo) y no más de trescientos compromisarios habían ocupado su asiento en la segunda convocatoria de la asamblea. El resto será esa mayoría silenciosa con la que apañar porcentajes de apoyo. Qué celeridad tiene esta directiva para reunirse con sus compromisarios para cocinar la asamblea y qué desatención con los que vuelven calados a sus casas. Debe ser porque los primeros son imprescindibles para aprobar tus cuentas y los segundos un molesto incordio, como los de la grada de animación. Por cierto, ¿cuánto han costado esos proyectos tan rimbonbantes presentados en la asamblea?, ¿alguien se cree que no se ha reunido San Mamés Barria para hablar de costes y de cómo repartirse la enésima derrama?. Comunicación ¿?. Había que levantar el nuevo campo al lado del viejo y en tiempo récord. ¡Chapuceros!. Eso sí, ya nos avisan, antes de elegir cubierta, de que "unos cuantos socios" (aun por determinar) se seguirán mojando sine die. Presumir de presupuestos mientras no solucionas los problemas de tu gente, no recuerdo en qué plasma lo había visto antes.


EDITORIAL

ÚLTIMO PODCAST

ÚLTIMA ENTREVISTA