Mads Kromann-Larsen: "Una gran familia"

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Viajamos a Dinamarca. En la capital -Copenhague- vive Mads Kromann-Larsen, nuestro protagonista de la semana. "Creo que empecé a seguir al Athletic desde niño, me dí cuenta de que los ´grandes´ tenían problemas en San Mamés". Su sentimiento rojiblanco, compartido por su afición al club de su ciudad, se fue desarrollando con el tiempo. Sus recuerdos del primer partido del Athletic se remontan al 10 de Abril del año 1993. Por televisión vibró con la victoria de los leones por 1-0 frente al Barcelona de Johan Cruyff, vigente campeón de la Copa de Europa, conocido desde entonces como el ´dream team´. Aquella tarde-noche en San Mamés un gol de Mendiguren desde la frontal del área grande cautivó a miles y miles de athleticzales, entre ellos un incipiente hincha danés que admiraba las evoluciones de aquellos pupilos capitaneados por Jupp Heynckes: "Alkorta, Larrazabal, Guerrero, Garitano, Ziganda...", recuerda con especial cariño. Siempre pendiente de las secciones deportivas de los periódicos cuando internet ni se intuía: "a medida que iba sabiendo más sobre el equipo fue aumentando mi interés", reconoce echando la vista atrás. Ahora que las televisiones y las redes sociales facilitan el seguimiento desde la distancia, Mads no pierde detalle de la actualidad y los partidos de los leones. Del Athletic destaca sobre todo que es "un club que hace las formas de forma diferente, invirtiendo en Lezama, con carácter, personalidad propia y siempre muy cercano a la gente". Su historia con el Athletic durante décadas ha ido de menos a más.


Mads cuenta que estuvo por primera vez en Bilbao en el año 2004 "haciendo un viaje en auto-stop". Aquella experiencia le gustó tanto que decidió volver, ya con su hijo, en sus vacaciones de 2016. Unos días antes de volver a Dinamarca, de paseo por el Casco Viejo, conoció a Ondiz, bilbaina de cuna y que "pronto fue mi pareja", confiesa. Pese a que sus visitas al botxo suelen darse en el período estival, Mads tuvo la ocasión de ver su primer partido del Athletic en San Mamés. Fue el que abrió el telón en la Liga de la temporada 2018-19, la victoria in extremis frente al Leganés por 2-1 con aquel gol de Muniain. Entre la sensación vivida, el resultado del partido y que coincidió con la Aste Nagusia bilbaina, Mads lo tiene claro: "tengo muchas ganas de repetir la experiencia", "ir a San Mamés es una experiencia muy especial". Así que sueña con la oportunidad de enseñar Bilbao a sus amigos: "la comida, el poteo y el ambiente que hay..." y ver un partido del Athletic en San Mamés, por supuesto. El otro sueño sería vivir un enfrentamiento continental entre los dos clubes de su corazón: el Kobenhavn y el Athletic. En ese sentido, bromea al añadir: "lamento que el Athletic haya repetido el error que cometió el Copenague al comprar a Kenan Kodro". Y hablando de jugadores, a los más históricos en este caso, un nombre sobresale por encima del resto, el de Julen Guerrero, "por su calidad técnica, sus movimientos y sus goles". De la actualidad se queda con Aduriz en esa nómina de delanteros centros sensacionales en la que también cita a Urzaiz y Llorente.


La inmersión de Mads en Bilbao y la cultura vasca va viento en popa. "Empecé a conocerla más cuando comencé la relación con mi pareja. Me llama mucho la atención que se mantengan tradiciones como los deportes rurales combinados con una sociedad moderna". Entre sus próximos objetivos están "ver un partido de pelota mano y probar la experiencia de las siderías", enumera. En su concreto léxico vascoparlante destacan los clásicos saludos y un par de frases: "baso bete ur" (vaso lleno de agua) se confirma que no conoce las sidrerías, y "ongi etorri errefuxiatuak" porque "tenemos la bandera amarilla colgada en el balcón de casa en Copenhague". Sin olvidarse del himno del Athletic (no sé si lo canta o lo tararea, no me lo ha confesado...) del que recuerda la anécdota de un niño que apareció en las redes sociales cantándolo con la camiseta de la Real Sociedad. En su casa no faltan la equipación y la bufanda rojiblancas de su hijo, así como la camiseta roja con el año de la fundación. Mads es el ejemplo perfecto de cómo el Athletic te va atrapando y cautivando, de cómo una visita casual a Bilbao te puede cambiar la vida, de cómo integrar Athletic y familia en tu propia vida. "Bilbao se ha convertido en mi segunda casa". "San Mamés es como estar con una gran familia". Desde el norte de Europa os contamos la historia de un athleticzale, de una familia de athleticzales que viven en Dinamarca unidos a Bilbao y al Athletic por lazos que van mucho más allá del fútbol y unas simples vacaciones. La historia de Mads. La de aquel niño que descubrió al Athletic en la prensa deportiva y que ahora comparte afición y valores con su pareja y su hijo. Lejos del botxo pero pegados a la tele y las redes sociales para cantar y celebrar los goles de su Athletic como si de cualquier bar de Pozas se tratase. Gracias por compartir tu historia, Mads. Un orgullo que formes parte de ésta, tu gran familia rojiblanca. ¿Para cuándo la "Peña Kenan Kodro" de Copenhague?.

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