Anna-Riitta, finesa y del Athletic

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Esta semana viajamos a la región de norte-Ostrobothnia, en Finlandia. Más concretamente a la ciudad de Oulu. Allí vive Anna-Riitta (@annariitta). Dando vueltas por el apasionante mundo de las redes sociales la encontré, vestida en su foto de perfil con una camiseta del Athletic. Me puse en contacto con ella. Su pasión por el Athletic nace poco tiempo después del Mundial de Sudáfrica, a raíz de un viaje por Europa. Hasta entonces, durante su niñez, ni rastro de afición por el fútbol ni por ningún equipo, ni siquiera en su familia. Aquel 11 de Septiembre del 2011 lo recuerda como si fuera ayer. La última escala de aquel viaje era Barcelona. Ese mismo fin de semana jugaba el Athletic en el campo del Espanyol un encuentro correspondiente a la tercera jornada de Liga. Asistió al partido y su curiosidad le llevó a buscar información sobre el Athletic en internet. El flechazo fue inmediato. "Tiene valores que respeto porque no es un producto para turistas ni para gastarse mucho dinero", "es el club al que podría animar con el corazón". Anna-Riitta encontró en el Athletic: "algo realmente único", "una fuerte identidad sin súper estrellas ni divos".  No tardó en volar a Bilbao, en Febrero del año siguiente, para ver a su Athletic ganar por 3-0 al Málaga en San Mamés. Afirma que se sintió "afortunada de vivir aquella atmósfera". 


Es tan del Athletic que cada resultado de los leones afecta a su estado de ánimo para levantarse al día siguiente. Su coche delata su sentimiento athleticzale, decorado con bufandas rojiblancas. Su camiseta rojiblanca, que luce con orgullo, también tiene su historia. Se la regalaron sus compañeros de trabajo hace apenas un par de meses. Hay dos nombres propios por los que confiesa sentir devoción. Marcelo Bielsa: "una razón para seguir al Athletic por su estilo y su compromiso ilimitado" y Andoni Iraola por "su profesionalidad y su comportamiento dentro y fuera del terreno de juego". Era tan admiradora del canterano que no se perdía una de sus ruedas de prensa y ha estado muy pendiente de sus evoluciones jugando en Nueva York y entrenando en Chipre. Así que, cuando el Athletic disputó en Helsinki -frente al equipo local- un partido de la ronda de clasificación de la Europa League, Anna-Riitta se cogió un avión, recorrió 600 kms, vio a su Athletic, durmió unas horas en un hotel y se volvió de seguido porque al día siguiente había que madrugar para ir a trabajar. Confiesa que sintió algo extraño: "no quería que perdiese ninguno de los dos" al tiempo que lucía orgullosa los colores del Athletic en su propio país. Aquel partido terminó en tablas, otro deseo cumplido. Le pregunto por alguna anécdota con el Athletic: "Tengo un súperpoder, puedo hablar del Athletic en cualquier conversación, da igual el tema y los interlocutores". Anna-Riitta, genia y figura.


También me habla de los "famosos" horarios de los partidos. Son "muy tarde", lamenta. Quiso conocer el nuevo campo asistiendo a un Athletic-Celta y no pudo porque se jugaba un Lunes y le coincidía con el viaje de vuelta. Es uno de sus sueños por cumplir, otro poder presenciar en directo un clásico frente a la Real. Pese a todo, cree que ahora es más fácil ver los partidos, siempre acompañada de las redes sociales donde ha encontrado a "su familia rojiblanca". Y si le coincide viajando ya busca algún bar donde ver el partido. Quién le iba a decir a nuestra protagonista que aquel fortuito Espanyol-Athletic sería el comienzo de una preciosa historia de más de siete años. Hablamos también de vínculos entre la cultura vasca y la finesa. Anna-Riitta encuentra similitudes: "el espíritu, la fortaleza, una lengua propia, que no importe la proximidad de grandes países...". Nuestra protagonista se defiende con el castellano escrito y con algunas palabras en Euskera. Incluso se anima a ver y escuchar los partidos en abierto de la EITB para aumentar léxico. Me cuenta que, a día de hoy, sabe de otros dos compatriotas athleticzales en Finlandia y que le encantaría montar una peña rojiblanca en su país. Kiitos oikein paljon, Anna-Riitta. Por ser del Athletic, por tu amabilidad y simpatía, y por "obligarme" a refrescar mi nivel de inglés. Ojalá muy pronto de vuelta por Bilbao y por San Mamés. Ésta siempre será tu casa. Oli mukava tavata.

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