Postureo electoral

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Mientras el Athletic se juega cada fin de semana su futuro e historia en los terrenos de juego, el afán de protagonismo emerge sin rubor entre los encorbatados, tanto en los gestores en funciones como en aquellos aspirantes que calientan motores para ocupar el poder tantos años prohibido. En contra de lo recomendable en estos casos, el calendario extradeportivo, diseñado supuestamente para el bien del club por parte de quienes decidieron abandonar el barco y abrir un oligárquico proceso electoral, sigue quemando fechas. Si recordamos, el beneficio según Urrutia de adelantar las elecciones -primero a Marzo y después a Diciembre- erradicaba en dejar más tiempo y margen de maniobra a la junta siguiente, abonando el terreno en sus extertores ejecutivos para que sea una junta continuista la que recoja el testigo y por tanto asegure la pervivencia de un modelo de gestión en alarmante decadencia, fondo de previsión incluido. ¿Qué margen de maniobra dejan, por ejemplo, las recientes renovaciones?. ¿En qué medida no suponen nuevas hipotecas para los siguientes gestores?. Era un clamor la urgencia de destituir a Berizzo, aunque se hubiera tenido que acometer semanas antes y sin gestora, pero, ¿acaso eran tan urgentes las fotos con De Marcos y Balenziaga?. ¿Ha empezado Urrutia desde la gestora la campaña proUribe Echevarría?. Ni Aldazábal quiso perdérselo.


Según el artículo 68 de los estatutos, la gestora, cual “junta directiva en funciones”, deberá ejercer “las funciones de gobierno, administración y representación que corresponden a la junta directiva, limitándose a los actos necesarios e imprescindibles para el mantenimiento de las actividades normales del club”. ¿Cuánto de necesarias e imprescindibles eran dichas renovaciones?. Si el compromiso de los protagonistas con el club está a prueba de cláusulas, ¿no podían esperar a sentarse con la nueva directiva?. El último asidero estatutario al que se aferra Urrutia se reduce a una frase, la que especifica que la gestora debe trabajar “para la protección de los intereses del club”. En este punto, ¿qué absurdo parapeto semántico-legal diferencia a una gestora en funciones de una directiva al uso?. El mismo que ahora reconoce, tirando de contradicción, que eliminar las cláusulas es la misma muestra de "compromiso" (o puede que ahora mayor) que firmarlas a doblón hasta hace bien poco. Dejen de escudarse en la filosofía. Embadurnar la mediocridad y el rendimiento descendente con discursos bienqueda convierte al Athletic en un chollazo para quienes no podrían aspirar a nada mejor, ni en años ni en euros. ¿Cuántas ofertas mejores tenían?. ¿Cuántos laterales izquierdos necesitamos además de Yuri, Ganea (fichajes) y Andoni López (cedido)?. ¿Por qué tantas prisas justo ahora?. Según De Marcos: "lo retomamos (la conversación) en un mejor momento deportivo". ¿En descenso?.


¡Cuánto repentino altruismo!. Los que -por activa y por pasiva- bilipendiaban a la malvada prensa desde dentro, vetándoles e impidiéndoles hacer su trabajo, controlando lo que dicen y escriben para tomar medidas, ahora le abren puertas y ventanas para que les ayude en la captación de votos. Más si cabe en estos comicios, en los que entre dos candidatos han recogido menos firmas que Urrutia en su día. Ahora interesa remar todos juntos incluyendo a quienes trataste a palazos durante años. La experiencia aconseja a cualquiera desconfiar y mucho de los clásicos discursos posibilistas que invitan a explorar arcadias felices. Da igual el bando, siempre acaban siendo primos hermanos con similar ascendente. Allá quienes sigan cayendo en la trampa y cebando a la bestia a ambos lados del micrófono. Volverá a morderles la mano. El problema del comercial candidato a presidente es que apenas tiene qué vender al incauto personal, en parte porque sus programas tienden al papel mojado. ¿Por qué miles de socios firman avalando precandidaturas sin programa?. ¿Qué supuestas "manos negras" les mueven?. Da lo mismo destapar errores ajenos o renegar de tu pasado directivo reciente. Siempre terminan resucitando a Maquiavelo. Las elecciones no dividen visiones ya de por sí legítimamente irreconciliables, sino que perpetúan sin revisión un sistema anticuado e injusto, empezando por la figura del compromisario. El perenne recorrido electoral de determinadas familias bizkainas, con sus intereses personales y el respaldo de sus respectivos adinerados acólitos, es suficiente germen con el Athletic como rehén necesario. Otros los crían y el Athletic los junta.

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