Incertidumbre bajo palos

|

Whatsapp entradas


Parece como si el Athletic viviese una paradoja bajo palos estos últimos años. Una curiosa convivencia entre la coincidencia de varios y cualificados porteros -ocupantes y aspirantes potenciales al primer equipo- y las dudas que generan la duración de sus contratos, el mercado futbolístico y las decisiones deportivas del club, incluyendo al cuerpo técnico de turno, a la dirección deportiva y a Ibaigane con el presidente a la cabeza. Ya en la última temporada de Valverde nos tocó asistir a uno de los episodios más rocambolescos. Tres porteros con minutos, dos en rotación para la Liga. Según lo publicado entonces, mucho tuvo que ver la negativa de Iraizoz a salir con un año más de contrato cuando el txingurri había decidido apostarlo todo a Kepa y prescindir de uno de los pesos pesados del vestuario. La historia acabó con Herrerín rumbo a Leganés en el mercado de invierno y unas declaraciones del guardameta en las que reconocía no estar nada conforme (ni él ni sus dos compañeros de fatiga) con la decisión escesivamente salomónica del gestor de vestuarios. Pocos entendieron la gestión del club, renovando a Herrerín y al mismo tiempo no buscándole con antelación una salida pactada y atractiva a Iraizoz mientras las cesiones de Kepa se agotaban.


Ha pasado poco más de un año y los problemas de una gestión ciertamente discutible de la portería rojiblanca siguen asomando en puertas de otra pretemporada. Ante la disyuntiva de una temporada sin Europa League, con Kepa de titular indiscutible, y la incertidumbre del recorrido copero del equipo, los candidatos al banquillo de la portería van postulándose en cuanto a sus preferencias. Todas pasan por jugar y por entender que en el Athletic no podrá ser. Herrerín contaba en COPE Bilbao que "aquí mi ciclo (entre comillas) puede estar acabado porque cada vez que he jugado he competido bien, nadie puede echarme en cara en eso, pero no he conseguido la continuidad que quiero, lo que quiero disfrutar en el fútbol". Y añadió que esta temporada "me ha desgastado mucho física y mentalmente ya que parece que vas a jugar y luego no. Los últimos tres meses no juegas, y quería jugar alguno", "el año que viene (por este verano) habrá que estudiar todo, los equipos interesados, hablar con el club para ver lo que puede pasar y lo que yo quiero". Por otra parte, Remiro, sin renovar su contrato que expira en apenas un año, tampoco lo ve claro en Bilbao. Desearía “quedarse en el primer equipo del Athletic” aunque, si se dan las circunstancias y con el equipo oscense ya en Primera, "firmaría ahora mismo jugar aquí ".


Son las dos caras de una misma moneda. Un portero en su etapa de madurez y otro que acaba de empezar en el fútbol profesional que quieren jugar y a los que no les conviene una temporada a la sombra de Kepa, apenas sin minutos. Y no digamos como al próximo técnico rojiblanco le parezca oportuno jugar Liga y Copa con el mismo portero. Llegados a este punto no sería descartable un escenario aparentemente sorprendente. Que el Athletic se encuentre con la "negativa" de sus dos alternativas a Kepa para chupar banquillo y con ofertas que les aseguren minutos y rodaje. ¿Entonces qué, Amorrortu?, ¿quién sería el suplente?. Se antojaría un tanto arriesgado, en ese hipotético caso, cederle la responsabilidad de defender la portería del primer equipo a Unai Simón (portero del Bilbao Athletic) en caso de lesión o sanción de Kepa. El Athletic podría enfrentarse a un serio problema en el supuesto caso de una baja puntual de Kepa, poner todo el peso de una temporada electoral y bajo la lupa -con más aumentos que nunca- del aficionado en los guantes de un canterano inexperto en la élite. Todo apunta, según sus palabras, a otra salida de Herrerín (al que esta directiva renovó hasta 2021) y a un previsible conflicto de intereses en la formación y proyección de Remiro. Es otra parte del fracaso estrepitoso de quedarse fuera de Europa, el reparto de minutos menguará para todos y unos cuantos se ven "amenazados" de quedarse otra temporada más fuera del proyecto de cada fin de semana. Es el momento de la dirección deportiva, la que no habla ni da explicaciones. ¿Cuál será su siguiente movimiento?, ¿dejarlo?.

EDITORIAL

ÚLTIMO PODCAST

ÚLTIMA ENTREVISTA