Quién empeora a quién

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Se ha convertido en un mantra a lo largo de esta temporada. Desde que Ziganda se aventurase a afirmar -en su primera rueda de prensa- aquello de que "lo que no mejora empeora", colocándose el listón de la exigencia donde otros muchos rehusaron nada más llegar/volver al Athletic, el discurso de una aparente mayoría de críticos lo ha convertido en "Ziganda ha empeorado a los jugadores". Caben pocos matices a la hora de reconocer que las decisiones tácticas que no funcionan, como el trivote en mediocampo o los tres centrales, son responsabilidad únicamente del navarro. Pero, de ahí a culpabilizarle de todos los males de esta temporada va un trecho muy discutible. Es muy fina la línea que separa el reconocimiento de haberlo intentado casi todo del apaleamiento por seguir "improvisando". Es muy corta la distancia entre la incapacidad para manejar la plantilla y que los activos disponibles para competir no sean ni parecidos a los de la temporada pasada. Es muy estrecho el margen entre que Ziganda no les haya convencido con sus planteamientos y que la plantilla haya dejado -hace tiempo- de partir peras con su técnico, como ya les ocurriera a Mendilibar y a otros tantos. Es imposible reconducir una o varias malas dinámicas negativas sin la complicidad y el compromiso del vestuario. En el Athletic, la discrepancia de criterios dentro del vestuario no puede arruinar una temporada por enfados y broncas internas. ¿Desde cuándo la dichosa piña excluye al cuerpo técnico?.


¿Realmente Ziganda ha empeorado a los que lo jugaban casi todo con Valverde?. Pues bien, seis de los once con más minutos y más partidos de titulares en Liga de la pasada campaña -es decir, más de la mitad- han sufrido esta temporada lesiones de larga duración: Kepa (23 partidos de titular con Valverde pese a los tres porteros) de baja desde el 10 de Diciembre hasta el 9 de Febrero, De Marcos (27 partidos de titular con Valverde) ha jugado cinco partidos de Liga desde el 20 de Agosto hasta el 7 de Febrero, Balenziaga (33 partidos de titular con Valverde) de baja desde el 16 de Diciembre hasta el 8 de Marzo, Beñat (32 partidos de titular con Valverde) de baja desde el 28 de Octubre hasta el 22 de Diciembre (sin contar su bajísimo rendimiento previo por la pubalgia), Yeray (26 partidos de titular con Valverde) de baja desde Junio hasta el 4 de Febrero, y Muniain (35 partidos de titular con Valverde) de baja desde el 28 de Septiembre hasta hoy. Seis titulares entre los dos y los ocho meses de baja. ¿Quién empeora a quién?, ¿dónde está aquí culpa del entrenador?. Tres de los cuatro defensas, el creador de juego y el jugador desequilibrante lesionados durante meses. Sin duda, un durísimo peaje que el fondo de armario, planificado sin fichajes por vaya usted a saber quién, no ha sabido paliar. ¿Dónde están los refuerzos que pidieron Valverde y Ziganda?


Y ¿qué pasa con los sustitutos?. En la comparativa de los once con más minutos y más partidos de titular en Liga, la temporada pasada aparecían: Muniain, Beñat, Yeray, De Marcos y Bóveda; mientras que esta campaña, además de Núñez (debutante con Ziganda) encontramos a: Lekue (del duodécimo jugador de campo al séptimo), Iturraspe (del decimotercero al noveno), Susaeta (del decimocuarto al cuarto) y Saborit (del decimoséptimo al séptimo). Pasando por alto el paupérrimo rendimiento de los San José, Etxeita, Williams o Raúl García ... ¿en qué han mejorado estos futbolistas al equipo? No es lo mismo "rotar" con suplentes "de Pascuas a Ramos" que alinearlos sí o sí cada fin de semana. Ni el juego del equipo era tan brillante hace un año con todos disponibles, ni estas apuestas forzosas por algunos futbolistas en franca decadencia deben imputarse al capricho del banquillo. Al Athletic le sigue faltando mucho trabajo por hacer, andar un camino que ni Valverde, ni Amorrortu, ni Urrutia quisieron recorrer durante cuatro largos años de aparente bonanza. El de la regeneración de una plantilla que salió al césped de Marsella con siete futbolistas por encima de los treinta años y que continúa afectando a la competencia interna. Así que, con la Liga en proceso de verificación del cumplimiento del expediente mínimo exigible, tan solo queda esperar al Jueves para saber si lo que resta será un mero trámite o una prolongación de ese camino hacia la ilusión que debiera suponer la Europa League. A partir de entonces hablamos.

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